¿Se puede considerar la política exterior italiana como anti-norteamericana? En la mente de Berlusconi tal vez, pero no en la de los máximos exponentes del gobierno de Prodi, que en la voz de su Ministro de Relaciones exteriores, Massimo D'Alema criticaron la postura radical norteamericana de reforzar la presencia militar en Irak, duramente cuestionada además por los propios demócratas estadounidenses.
Enérgicas críticas de los máximos exponenetes del Partido opositor nortemaericano, como la Senadora Hillary Clinton , o Nancy Pelosi, la nueva autoridad de la Cámara de Representantes, junto con adversos resultados de sondeos sobre las medidas adoptadas por George Bush, reflejan que la postura italiana no alcanza para ser considerada "antiamericana".
Si no, qué hacen todavía hoy las tropas italianas en Medio Oriente , consideradas "fuerzas de paz" en medio de la guerra, como en Afghanistán , por ejemplo.
La cuestión es que este fin de semana, quedó claro que L'Unione tiene al menos un claro sentido crítico a los extremos , en contra de la Casa de la Libertad, que supo estrechar, y hoy parece extrañar, claros vínculos carnales con el paìs más poderoso del mundo.
Así Berlusconi, expresó públicamente que la política exterior italiana "le guiña un ojo a Hezbollah" y se une con el eje franco-español que persigue una alianza "euro-árabe" con la consecuencia de que "l'America (para él evidentemente la del Norte) "nos ha metido en la lista de países no confiables".
La búsqueda de una salida de Irak (de donde Italia sí ha retirando sus tropas militares) "no se concretará a través de un incremento de la presión militar", dijo D'Alema durante una visita en Doha, Qatar. Allí declaró también según su "fuerte impresión" en los planes de Estados Unidos con respecto a Irak, "el aspecto fundamental sigue siendo el de la acción militar y su refuerzo, y este aspecto no nos convence".
La clave para resolver la situación en Irak es establecer "fuerzas políticas con carácter multiétnico y multirreligioso", indicó el canciller y agregó:"Este tipo de fuerza debería y podría ser capaz de evitar un enfrentamiento de naturaleza étnica o religiosa, y no se entiende cómo podría esto ser evitado por un ejército extranjero".
D'Alema también negó que el gobierno de centro-izquierda de Prodi sea "antiestadounidense" y dejó en claro que Italia es amiga de los países árabes y de Israel".
Por su parte el premier Romano Prodi reforzó la negación de su canciller frente a las críticas de Berlusconi y su partido la Cdl , sobre el que dijo ;"que no ha cambiado para nada su estrategia respecto del 2006, basada en insultos y ataques".
"Somos absolutamente confiables y tenemos un elevado sentido de la dignidad nacional", expresó el Premier de centro izquierda.
La relación con Estados Unidos, fué uno de los temas que en las elecciones italianas del 2006 no alcanzó a dividir definitivamente las aguas entre la derecha y la izquierda italiana, que en ningún momento advirtió que tomaría una postura anti-norteamericana, lo que parecería no impedir el sentido crítico y de la realidad a la hora de advertir nuevas soluciones en el conflictivo Medio Oriente. Y de paso, repasar la coherencia entre las palabras y los hechos.