Alberto Iribarne rechazó ayer la designación como embajador de la Argentina ante el Vaticano. De esta manera, Iribarne buscaría destrabar el conflicto entre el Gobierno y el Vaticano.
"El largo tiempo transcurrido desde entonces, sin respuesta al pedido de placet formulado, ha motivado que fuera asumiendo responsabilidades políticas y profesionales que me imposibilitan representar al país en el exterior", dice la carta de renuncia de Iribarne.
Algunas versiones aseguran que el próximo gesto de reconciliación partiría del lado del Vaticano. Se trataría de unas disculpas públicas del ex vicario castrense Antonio Baseotto. (Urgente24)