Ola de indignación en Italia por declaración de la "emergencia inmigratoria"
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Italianos en América // Buenos Aires 28-7-2008 (actualizado)
La declaración de "emergencia inmigratoria" nacional desató una ola de indignación en Italia: Poco después de que el gobierno diera a conoer sus intenciones en materia de política migratoria, ya se estaba hablando del "Estado policial" y del "alarmismo" provocado desde el fuero público.
Ante la llegada masiva de inmigrantes ilegales provenientes de otras costas del mar Mediterráneo, Berlusconi prevé inaugurar nuevos centros de acogida para los sin papeles y acelerar este proceso con la declaración del estado de emergencia nacional, ya declarado el pasado viernes.
Por otra parte, luego que el Parlamento aprobase el nuevo "paquete de seguridad" en contra de la criminalidad y de la inmigración ilegal impulsado por el gobierno, la oposición de izquierda expresaba: 'lo que Berlusconi fuerza con ello sólo es propaganda política "abominable" con el fin de sembrar el miedo'.
Hasta el Vaticano intervino en el asunto y advirtió a Roma que debía "respetar los derechos humanos", aún en el marco de un estado de emergencia declarado por las grandes olas inmigratorias.
El ministro del Interior Roberto Maroni, de la Liga Norte, preparó una serie de argumentos para justificar el estado de emergencia y poner freno a los ataques de sus opositores políticos.
Sin embargo, halló su mejor razón en la triste cotidaneidad de las costas del sur italiano: también este fin de semana, cuando millones de italianos viajaban rumbo a sus destinos vacacionales, cientos de inmigrantes llegaron en embarcaciones precarias a Lampedusa o Cerdeña con un resultado desolador : dos niños muertos de agotamiento en la travesía.
El hecho de que el gobierno haya anunciado un decreto al respecto pero no haya dado a conocer mayores detalles tuvo un efecto búmeran. El ministro de Interior salió a recordarle a la oposición que el estado de emergencia a raíz de la fuerte inmigración ilegal se había declarado por primera vez hacía seis años, también bajo el gobierno de Berlusconi.
La inmigración no disminuyó y el estado de emergencia fue prorrogado año a año, incluso por el gobierno de centroizquierda de Romano Prodi. En febrero de 2008 Prodihabía restringido la emergencia a las zonas más afectadas del sur del país: Apulia, Calabria y Sicilia.
Ahora Berlusconi vuelve a extenderlo para toda Italia.
En tanto Maroni, tendrá que reunir alrededor de 600 millones de euros para duplicar a 20 la cifra de centros de acogida para inmigrantes ilegales, de manera tal que haya uno en cada región. Aún está por verse si la declaración del "estado de emergencia" realmente funciona como aliciente para acelerar la financiación requerida.
Por tal motivo, por estas horas se evalúa la posibilidad de utilizar antiguos cuarteles para contener a los nuevos inmigrantes. Los albergues son denominados "centros de identificación y deportación", imagen real de la nueva y cuestionada política anti inmigrantes que lleva a cabo el gobierno.