La detención del ex oficial de la Inteligencia uruguaya Néstor Jorge Fernández Troccoli en la localidad de Salerno (sur de Italia), puso sal a la acostumbrada tranquilidad navideña que tiñe las noticias 'de color', en general. Pero no fue este el caso. Las redacciones de todo el mundo , incluida la nuestra, difundieron el hecho, enmarcado en una investigación abierta sobre el secuestro y asesinato de disidentes italianos durante la dictadura militar en Uruguay entre los años 1973 y 1985.
La detención de Troccoli es producto de las órdenes de arresto emitidas por la justicia romanacontra un total de 140 ex gobernantes, oficiales y agentes de Inteligencia por su presunta responsabilidad en la represión de disidentes, durante los años setenta y ochenta, por parte de los regímenes militares de Chile, Uruguay, Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay que, bajo la 'Operación Cóndor', intercambiaban información y muertes.
Fernández Tróccoli, frecuentaba la Escuela Superior de Mecánica de la Armada de Argentina (ESMA), el mayor centro clandestino de detención (1976-1983), y mantenía contactos con el general Videla y el almirante Massera.
La fiscal que instruye el caso en Uruguay, Mirtha Guianze, declaró a una emisora uruguaya, tras conocer la detención del ex militar, que contactará con el juez a cargo del caso en Italia. Sin embargo, recordó que en base a un acuerdo entre Italia y Uruguay los ciudadanos italianos no pueden ser extraditados a Uruguay, por lo que la ley ampararía a Troccoli --que tiene nacionalidad italiana-- para que pueda ser juzgado en el país transalpino. Dado el caso, la Justicia uruguaya deberá enviar todas las pruebas a Italia, relativas a eventuales pruebas sobre
lo interrogará sobre la desaparición del matrimonio Dossetti y D'Elia y de otros dos italianos.
Muchos más
El fiscal
del Tribunal Penal de Roma, Giancarlo Capaldo es el artífice judicial que conduce las investigaciones sobre el "Plan Cóndor" desde 1998 y como producto de las denuncias presentadas por los familiares de italianos desaparecidos en Sudamérica.
En este marco, Capaldo investiga los asesinatos de ciudadanos de origen italiano, como los uruguayos Armando Bernardo Arnone, Gerardo Francisco Gatti, María Emilia Islas, Juan Pablo Recagno, Daniel Banfi, Andrés Domingo y Héctor Giordano, todos ellos desaparecidos en Argentina.
Asimismo, indaga el caso de los argentinos Horacio Campiglia y Lorenzo Viñas, desaparecidos en Brasil, y el de los también argentinos Dora Landi y Alejandro Logoluso, detenidos en Paraguay.
En el caso de Argentina, Italia reclama los arrestos (y extradición, hasta ahora negada ) de Jorge Rafael Videla y Emilio Massera, quienes, junto con otros cuatro ex militares , son acusados de homicidio premetitado de Angela Aieta, Giovanni y Susanna Pegoraro.