--¿En qué se diferencia usted de los otros candidatos regionales, pertenecientes a otras listas opositoras?
--L.P: Bueno es muy sencillo. Yo hace cuarenta años que me ocupo de los intereses de la comunidad italiana en Argentina y me he ocupado sin tener ninguna necesidad de hacerlo, sin interés alguno que contaminara mi entrega.
-- Pero le gusta el poder....
--LP: No. No es eso. Fue porque descubrí, en un viaje al Véneto, en el año 1967, que me habían borrado del anágrafe municipal. Que no existíamos más los italianos emigrados. Así empecé a analizar que no había ninguna política para los italianos en el mundo y que se necesitaba incluso unir la vieja emigración con la nueva.
Recuerdo que luego, en Argentina, dediqué 400 horas para armonizar a la comunidad italiana, que tenía tendencias ideológicas diversas. Estaban los pro fascistas, los antifascistas. Se había sembrado el odio en aquella época, pero finalmente con años de trabajo, logramos la concordancia. Gracias a eso, no hay obstáculos hoy en día para participar. Las viejas dificultades quedaron en la historia y logramos darnos todos la mano, siendo de la corriente de pensamiento que fuéramos.
Me llevó tiempo y esfuerzo convencer a los connacionales que debíamos instaurar un diálogo directo con Italia. Por eso mi gran participación, mi lucha como consultor para Roma es lo que me diferencia de muchos que hoy se presentan.
Y pude involucrarme de ese modo también porque toda mi familia es Argentina y eso me liga aún más a los ítalo-argentinos. Hay que diferenciar muy bien mire lo que le digo, de aquellos que trabajan para la comunidad y aquellos que de la comunidad viven. Yo siempre he formado parte de los primeros y no me mezclo con los segundos porque no pertenezco a esa clase de personas.
--¿Qué propone, Pallaro?
--LP: Son muchas las propuestas que comparto con compañeros de mi lista de Argentina, Brasil, Venezuela, Uruguay. Por ejemplo un tema es la equiparación mínima de la pensión italiana en el exterior, con base de cinco años de aportes en Italia. En el caso de nuestro país, la promoción del trabajo de los argentinos y no solo ítalo-argentinos, en las empresas italianas que invierten aquí.
Luego, otra propuesta es solucionar en forma urgente la atención en los Consulados, que sea a mostrador libre sin esa puerta que parece una comisaría. LA gente debe entrar más cómodamente y ser informados sin dilación. Eso lo queremos para todos los Consulados de la República Argentina y no se trata sólo de la atención a los italianos, existen una gran cantidad de trámites que ligan a los ciudadanos argentinos con Italia. El 50 por ciento de la población argentina es de origen italiano y hay miles de tramas que la unen con Italia.
--¿Y sobre la posibilidad de aprender el idioma italiano? Herramienta básica que nos permitiría posicionarnos en la interacción con Italia. Debería existir una opción gratuita de acceder al idioma para todos quienes estén interesados.
--LP: Nosotros hemos dado hace poco 1000 becas de estudio para quienes no disponen de medios. Italia no es como Francia, no hace inversiones de ese tipo. Quiere, proyecta pero hasta ahora no existe esa posibilidad. No dispone de medios o partida de dinero para fomentar el italiano gratuito en el mundo. Estas becas que otorgamos deben ser el inicio de un gran proyecto. Deberán ser mucho más de mil. Los hijos y nietos de italiano deben hablar italiano. Cuando una persona conoce idiomas más posibilidades tiene de comunicarse con el mundo. Dentro de poco tiempo, no más de siete u ocho años, el 99 % de los italianos nacidos en Italia no estará más en este mundo, por lo tanto tenemos solo exclusivamente las nuevas generaciones, por eso tenemos que tener un buen raporto con los ítalo-argentinos, ítalo-brasileros, norteamericanos de origen italiano. ES con ellos que Italia debe tener buenas relaciones culturales, económicas, de oportunidades. Con esa realidad. Italia tiene la globalización digamos natural. Son 50 millones de italianos que viven en el mundo, fuera de la península son su recurso humano para el futuro cercano.
(*) leer más sobre propuestas de Associazioni Italiani in Sud América al final de este reportaje.
--¿ No cree que hasta el momento, la comunidad italiana en Argentina, carece de una información activa que le permita participar y mejorar sus derechos como descendientes de italianos? Sobre todo me refiero a las generaciones más jóvenes.
--LP: Creo que la comunidad italiana sí está informada, los que menos informados están en todo caso son las nuevas generaciones que tienen el pasaporte y son el 70 por ciento de quienes van a votar. Esa gente sabe poco de su historia, sabe que vino su abuelo y que tiene derecho a la ciudadanía, pero todavía falta que se involucren más con los temas de la comunidad. En toda actividad humana el hombre se mueve si tiene un interés, sin esta razón no se mueve. Hay que promover la información para que estas generaciones sepan qué pueden hacer con su pasaporte, que sepan que pueden entrar en la comunidad económica europea por ejemplo, con más facilidades. Detrás de estas oportunidades, puede haber muchas otras.
Pero el periodismo argentino también es culpable en parte de la falta de información. Hay noticias que le interesan a la población de las que tendría que hacerse eco y contárselas. Los diarios argentinos no hablan de las elecciones italianas, no hablan de los acuerdos entre Italia y Argentina por medio de los cuales, entre otros, ahora podemos ser diputados y senadores allá. Hoy un ítalo-argentino puede ser diputado aquí y en Italia también. Esa es la verdadera globalización.
--¿Qué ventajas le dará a Argentina tener representantes en el Parlamento italiano?
--LP: Las relaciones de intereses comunes que se pueden desarrollar entre los dos países son enormes. Un diputado ítalo-argentino que llegue al Parlamento italiano, pero que tiene su familia e historia aquí, lo que va a intentar es que ambos países tengan la mejor de las relaciones y que se brinden todas las oportunidades necesarias para el bienestar de nuestra comunidad. ES una experiencia inédita que Italia desarrolla con sus emigrados, que estas tierras recibieron en su momento con los brazos abiertos. Por ejemplo en mi familia somos ocho, y yo soy el único italiano, el resto son todos argentinos. Podría decir que soy un huésped en mi familia.
--¿Hasta dónde el gobierno italiano, desacostumbrado a la participación parlamentaria de los italianos en el exterior, les dará cabida, oirá los reclamos de diputados y senadores de nuestra Región?
--LP: Conozco la política italiana desde hace mucho tiempo y cuando hicimos el Comitato Unitario, allí yo participé como demócrata cristiano y conviví con comunistas, socialistas y otras fuerzas. Todas representadas por excelentísimas personas. Yo lo digo siempre. Con ellos hemos hecho juntos un mundo de cosas a favor de los emigrados.
Hemos hecho muchos pedidos a diferentes gobiernos italianos a lo largo de las últimas décadas pero los únicos que nos han permitido darnos todos los derechos, hasta la participación política actual, es este gobierno (de Silvio Berlusconi). Por ejemplo el Ministro Mirko Tremaglia, hay que hacerle un monumento y lo digo a sabiendas que políticamente no pienso como él, pero gracias a él nosotros votamos y vamos a representar a los italianos en el mundo en el Parlamento.
Berlusconi es tan bueno como Massimo D´Alema y mejor que Romano Prodi (opositor al oficialismo en las próximas elecciones). Prodi no es nuevo, es un gobernante viejo, sabemos como gobierna, lo conocemos bien.
De todos modos, como emigrados creo que tenemos una oportunidad única, es decir la posibilidad de expresarnos, independientemente de quien gobierne, porque la alternancia hace bien al sistema democrático, nosotros vamos a ser oídos y vamos con voluntad (popular) para dialogar con el gobierno, sea cual sea.
-- Como Secretario General del Consiglio Degli ItalianiI all' estero Generale de Italia, ¿qué diferencias culturales registra entre los italianos de nuestras naciones de América, y cómo se juega eso en la representación compartida con colegas de otros países?.
--LP; La inmigración a Latinoamérica y la que llegó a Norteamérica son distintas. Dentro del Latinoamérica, en Argentina por ejemplo, la participación de los hijos de Italia es muy grande. En las máximas jerarquías del Estado argentino, los descendientes de italianos ya ocuparon puestos en el primer gobierno patrio argentino, en cambio en el resto de América Latina quedaron como relegados. Fue mucho más lento el paso del inmigrante hacia las posiciones de poder. Además en Argentina, la primer revolución dinámica la hicieron los italianos. Hasta 1880 el país era de una riqueza pasiva. Con la primer oleada de inmigrantes italianos, las tierras comenzaron a trabajarse hasta llegar a ocupar los primeros puestos entre las naciones más rica del mundo.
Las proporciones son las siguientes, somos 1,1 millón los ciudadanos italianos en América del Sur, siendo que Argentina posee aproximadamente 50% de este total y Brasil cerca de 300 mil seguido de Venezuela y Uruguay. Los intereses por defender los derechos de los italianos en el exterior son los mismos.
Ahora los que nos voten, tendrán su representación en el Parlamento italiano. Y vamos para trabajar por toda la Región de América del Sur, tanto en el Senado como en Diputados. A Roma no hay que ir con muchas cosas, sí con propuestas concretas y realizables.
Silvia Garnero
redaccion@italianosenamerica.com
- Buenos Aires -
(*)Para leer más propuestas de esta lista, remitirse a www.pallarosenador.com |